¿Que opinas sobre el peligro del conejo para la retama del Teide

jueves, 22 de diciembre de 2011

AUNQUE NO ES NOTICIA EN CANARIAS ACCEDEMOS AL RUEGO DE SU PUBLICACIÓN

Investigadores solicitan en Nature una solución urgente al conflicto entre buitres y ganaderos en España

_ En el norte de España hubo 1165 denuncias en 5 años de ataques al ganado y se documentaron 243 casos de envenenamientos a buitres leonados

_ España alberga el 95 por ciento de la población europea de aves
carroñeras, siendo la más abundante la población de buitre leonado,
con cerca de 26 000 parejas

FOTO ANTONIOATIENZA.COM


Sevilla, 20 de diciembre de 2011. Investigadores del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de Berna y técnicos de la
administración de Navarra publican el próximo jueves una carta en la revista Nature alertando del difícil conflicto que existe en España entre los ganaderos y los buitres en relación a los ataques al ganado y los cebos envenenados que están poniendo en peligro especies amenazadas.

Así, ponen de manifiesto que en el norte de España, entre 2005-2010 hubo 1165 denuncias de ataques, de las cuales cerca del 70% fueron desechadas, lo que supuso un reducido coste medio anual estimado en 44 000 € en indemnizaciones”. Sin embargo los investigadores señalan que “la falta de datos científicos y la magnificación del problema han creado una alarma social que urgentemente requiere el diálogo entre científicos, ganaderos y administraciones para establecer las directrices que permitan solucionar este conflicto emergente”.

Los investigadores mencionan que durante este mismo periodo, en el conjunto de España se documentaron “243 casos de envenenamientos de buitres leonadosalgunos de ellos específicamente dirigidos intencionadamente contra buitres leonados. “Los efectos colaterales del uso ilegal de cebos envenenados en otras especies amenazadas como el quebrantahuesos o el alimoche constituyen una importante amenaza para la conservación de estas especiesexplica Antoni Margalida, primer firmante de la carta.

España alberga el 95 por ciento de la población europea de aves carroñeras
(buitre leonado, buitre negro, alimoche y quebrantahuesos), siendo la
población de buitre leonado con cerca de 26 000 parejas, la más abundante.
Estas especies, durante milenios han ofrecido servicios a los ecosistemas al
eliminar los cadáveres que podrían constituir focos de infección y
enfermedades, siendo verdaderos aliados de los ganaderos.

Sin embargo, en 2001 el brote de encefalopatía espongiforme bovina (o
enfermedad de las vacas locas) provocó que la Unión Europea prohibiera dejar estos cadáveres en el campo y obligara a destruirlos o reutilizarlos en
instalaciones autorizadas. La medida tuvo un gran impacto en la población de
buitres, causando un déficit de alimentación que tuvo consecuencias
demográficas y comportamentales importantes.

Uno de los efectos atribuidos por la mayoría de ganaderos es que la falta de comida ha propiciado un cambio en el comportamiento” de los buitres lo que ha redundado en el incipiente incremento de denuncias. Sin embargo los investigadores destacan que las causas pueden ser múltiples y complejas y su identificación requiere abordar la problemática desde una aproximación científica rigurosa.
VIDEO DE YOUTUBE http://youtu.be/Y5jdMECafVQ

Antoni Margalida, David Campión, José A. Donázar. European vultures’
risky behaviour. Nature, vol. 480, December 22/29, 2011.

En Canarias tenemos el guirre canario prácticamente solo en Fuerteventura, subespecie que atraviesa momentos críticos y del que existen planes de Recuperación.

Como nos parece interesante, que los cazadores conozcan un poco más de esta especie amenazada, reproducimos artículo extraido de: ELPAIS.com 


El guirre canario (alimoche) descrito hace unos meses como una nueva subespecie (Neophron pernopterus majorensis) por científicos de la Estación Biológica de Doñana y clasificado en el próximo Libro Rojo de Aves de España en peligro crítico - máxima categoría de amenaza que tiene una especie- está desapareciendo por culpa de unos tendidos eléctricos, según denuncia Fernando Hiraldo, biólogo y director de dicho Centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los guirres se posan en las torretas del tendido eléctrico y al desplegar las alas rozan los cables y se electrocutan.
Esta situación ha llevado a Juan Carlos del Olmo, Secretario General de la organización WWF/Adena a pedir al presidente de Endesa, Rodolfo Martín Villa, que se tomen medidas urgentes para solucionar el problema que está causando su filial en Canarias, Unelco, cuyas torretas de la línea eléctrica en Fuerteventura están apunto de provocar la extinción de esta ave emblemática. El guirre canario es un ave de gran tamaño con casi 1,65 metros de envergadura, una altura de 70 centímetros y dos kilos de peso y se alimenta de todo tipo de carroña.

Ejemplares muertos     En el último año y medio han muerto 17 ejemplares de esta carroñera protegida por la legislación local, nacional e internacional, lo que supone entre el 10 y el 15 por ciento de la población mundial de esta ave, comenta Hilario. 'Es algo así como si en la península murieran electrocutados en las líneas eléctricas en este periodo 5.000 ó 6.000 buitres leonados ó 250 buitres negros', continúa. 'Lo que no entiendo', añade este investigador, 'es la poca sensibilidad que tiene esta compañía, cuando otras filiales de Endesa han resuelto inmediatamente situaciones menos graves que ésta'. Lo habitual para proteger las aves es enterrar los tendidos eléctricos.

video de youtube http://youtu.be/1gqeAb4AyJ4

Los tendidos eléctricos son la verdadera y principal causa de extinción de esta ave en Fuerteventura, isla donde sobrevive el 95% de este endemismo canario, según los estudios realizados por los investigadores de la Estación Biológica de Doñana, gracias a un convenio firmado con el Cabildo de Fuerteventura.
La población de guirre ha quedado reducida a unos 130 individuos en Fuerteventura y no más de diez en Lanzarote y Archipiélago Chinijo, habiendo desaparecido del resto de las islas en la segunda mitad del siglo XX. Del Olmo comenta que la población de guirres es tan escasa y frágil que si las soluciones se demoran más, ya no serán necesarias porque la especie llegará a un punto donde sería imposible su recuperación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario